Día 4. Islands of Adventure y Universal Studios.

Día 4. Islands of Adventure y Universal Studios.Día 4. Islands of Adventure y Universal Studios. El cuarto día del viaje lo teníamos reservado para visitar el complejo Universal Orlando Resort. Es un gran complejo de ocio formado por parques temáticos y diversos hoteles situados cerca de la ciudad de Orlando. Así que nos despertamos a buena hora para ir a desayunar muy bien, tanto en cantidad como en calidad. Después comenzamos a caminar hacia el parque.

Como ya teníamos las entradas compradas por internet, una vez llegamos pudimos entrar sin problemas. Nos dirigimos al primero de los parques temáticos que queríamos visitar: Islands of Adventure.

Como sucede en todos los parques temáticos, lo primero que hicimos fue conseguir un mapa en español para poder hacer un pequeño plan. Afortunadamente no suele ser nada complicado. Se accede por un sitio, se empieza por ir a la derecha o a la izquierda y hasta volver al punto de origen. En este caso, lo que hicimos fue empezar por echar un pequeño vistazo a Port of Entry. Es el lugar de acceso a Islands of Adventure. Está ambientado como si fuese una ciudad portuaria de la antigüedad. Estaba lleno de tiendas y restaurantes pero no era el momento porque ya habíamos desayunado. No teníamos en mente comprar nada. Ahí hicimos nuestra elección: izquierda, hacia Marvel Super Hero Island; o derecha, hacia Seuss Landing. Y como vimos que Seuss Landing era la zona más infantil del parque, giramos a la izquierda y comenzamos nuestra visita.

Bien, antes de comenzar, debo aclarar un par de aspectos importantes. Los dos fueron tratados en el relato del tercer día, en la visita al Sea World de Orlando. El primero de ellos se refiere al asunto de la entrada rápida en las atracciones. En Islands of Adventure también podemos adquirir este tipo de ticket. En este caso, la entrada en cuestión se llama Express Plus Pass y el precio mínimo es de 26 dólares. ¿Conviene pagarlo? Pues yo diría que sí, sobre todo si la intención es pasar el día en los dos parques del recinto.

El segundo aspecto, también importante, se refiere al tema de la consigna. Como ya comenté, en el Sea World no dejaban subir a las atracciones con objeto. Tampoco se podían dejar junto a los trenes de las montañas rusas, lo cual obligaba a los visitantes a dejar sus bolsas, mochilas y demás en una consigna en la entrada. En Islands of Adventure el sistema es parecido pero mejorado. Al lado de las montañas rusas, como la de Hulk, hay una zona de consigna donde podemos dejar nuestras cosas. Podemos elegir el tiempo que queremos dejarlas. En función de eso, pagamos un precio u otro. Hay que tener ojo si no queremos pagar un exceso por habernos pasado de tiempo. Así que calculando que la cola dura media hora, es conveniente pagar por 45 minutos.

Centrándome ya en la visita al parque temático, comenzamos probando la primera atracción que nos encontramos delante, que no era otra que Incredible Hulk Coaster. Es una montaña rusa de lo más interesante que destaca por su espectacular inicio. No es el típico de las montañas rusas en el que una cadena tira del tren por una rampa hasta subirlo arriba del todo y luego dejarlo caer. Comienza con un lanzamiento, de forma que el tren acelera hasta los 64 km/h para comenzar el recorrido. Después nos fuimos a probar la siguiente atracción, que era la de Doctor Doom’s Fearfall. En ella nos dejaron caer al vacío desde una de las dos torres de más de 40 metros de altura que hay junto a la zona de tiendas y restaurantes de Marvel Super Hero Island.

Lo siguiente fue, dentro de lo que cabe, algo más tranquilo. Se trataba de The Amazing Adventures of Spider-Man. Es una proyección cinematográfica en 3D aunque con bastante movimiento. Con esta última atracción ya habíamos completado la zona de Marvel Super Hero Island. Así que continuamos el recorrido y llegamos a Toon Lagoon, donde predominaban las atracciones con agua. Sin embargo, nosotros solo pudimos disfrutar de una, pero sin duda alguna fue espectacular: Dudley Do-Right’s Ripsaw Falls.

Es una montaña rusa de agua en la que los vehículos o “troncos” circulan lentamente hasta que empiezan las caídas. Pero sin duda alguna la última es espectacular, y es que para empezar el camino se divide en dos partes, unos van para la rampa de la izquierda y otros van para la rampa de la derecha. No hay diferencia alguna, sencillamente se cae por la misma rampa pero por un lado o por otro, y luego se cae durante varios metros en los que los que van dentro se mojan muchísimo. Salimos de allí empapados y rápidamente nos fuimos a otro territorio.

Estábamos dentro de Jurassic Park, el mundo de los dinosaurios. A pesar de que había 4 atracciones, tan solo probamos una, y si no es la mejor del parque, poco le debe faltar: Jurassic Park River Adventure. Lo único que teníamos claro es que transcurría sobre agua, en unas enormes balsas de gran capacidad que comenzaban adentrándose en Jurassic Park, el lugar en el que los dinosaurios habían sido devueltos a la vida gracias a la ingeniería genética. Primero fuimos viendo dinosaurios vegetarianos que no tenían ningún peligro, pero luego llegamos a la zona de los velocirraptores y habían conseguido huir de su jaula electrificada. A partir de ahí, sucedieron muchas cosas que es mejor no desvelar, pero es una atracción impresionante.

Después de disfrutar con los dinosaurios, fuimos a The Lost Continent, la última zona del parque pensada para adultos. Ahí estaba la otra gran atracción de Islands of Adventure: Dueling Dragons. Se trata de una montaña rusa doble en la que podemos elegir entre subirnos al dragón de Fuego o al dragón de Hielo y “competir” por terminar antes. Nosotros, lógicamente, probamos las dos opciones y me pareció increíble que en algunos momentos, estando boca abajo, de lado o en una postura imposible, pudiésemos ver el otro tren cerca del nuestro.

Debo comentar que en mayo de 2009 estaban todavía terminando de construir The Wizarding World of Harry Potter, dedicado a la saga de Harry Potter, y nosotros no pudimos ver casi nada, y según parece la atracción Dueling Dragons ahora se llama The Dragon Challenge y forma parte del mundo de Harry Potter “como una montaña rusa doble de alta velocidad con muchos elementos iconográficos del Torneo de los Tres Magos”.

Aunque nos parecía mentira, ya había pasado medio día y nos tocaba ir al otro parque: Universal Studios. En Seuss Landing no teníamos nada en lo que montar y queríamos ver lo máximo posible del otro parque.

Este parque temático es, por decirlo de alguna manera, más tranquilo que Islands of Adventure. Encontraremos muchas y muy buenas atracciones pero montañas rusas solo una, y cuando fuimos nosotros estaba cerrada. De todas formas, puedo asegurar que merece mucho la pena entrar y disfrutar. Nosotros comenzamos entrando por Plaza of the Stars. Allí pudimos ver muchas tiendas y restaurantes. Luego nos adentramos en la zona de Hollywood a través de Hollywood Blvd. Allí tuvimos nuestro primer encuentro con la familia Simpson. En ese momento estaban fotografiándose con todas las familias que querían hacerlo.

Luego continuamos avanzando por Sunset Blvd. hasta llegar a la zona Kidzone. Curiosamente, aquí sí había una atracción en la que ambos queríamos subir: E.T. Adventure. Obviamente, los recuerdos de la película eran inevitables y queríamos ver qué había dentro. Se trata de una aventura en la que vamos colgado de un vehículo con forma de bicicleta, aunque caben varias personas por vehículo, y éste va colgado por el techo, subiendo y bajando según el momento, pasando por diversos momentos de la película (el mejor es cuando se sobrevuela la ciudad como cuando el niño iba con E.T. en la cesta de la bicicleta). El final nos pareció un poco raro, pero fue entretenido.

Salimos de Kidzone y nos adentramos en World Expo, donde disfrutamos de las únicas dos atracciones que había. Antes pudimos ver el famoso badulaque de Los Simpsons, la tienda de Apu Nahasapeemapetilon. Por dentro también es una tienda aunque no como en la serie de dibujos animados. La primera atracción fue The Simpsons ride, que no teníamos nada claro de qué iba. Empezamos a hacer cola durante un buen rato (recordatorio: Express Pluss Pass). Por fin llegamos al inicio de la atracción. Nos dieron unas breves explicaciones de lo que teníamos que hacer dentro. Nos dirigimos unas 8 personas por grupo por un pasillo alargado a una puerta con un número (estaba distribuido como si fuese un hotel).

Accedimos a una pequeña sala donde, esta vez, pudimos dejar nuestras cosas en el suelo antes de montarnos en un vehículo. Cuando ya estuvimos todos acomodados, aquello empezó a subir. Terminamos en una sala gigantesca con una pantalla de cine enorme. Vimos que a nuestro lado estaban los demás vehículos llenos de gente. Rápidamente supimos que aquello iba a ser una película en IMAX pero con mucho movimiento. La verdad es que me sorprendió mucho porque estaba muy logrado. No era una montaña rusa, obviamente, pero las sensaciones producidas eran muy reales. Salimos de allí encantados. La siguiente atracción y segunda de World Expo era Men In Black: Alien Attack.

Tampoco teníamos claro de qué iba aquello, pero nuevamente volvimos a hacer una cola algo larga. El edificio por dentro, antes de llegar a la atracción, era muy bueno, reproduciendo en parte las instalaciones de los Men In Black de las películas. ¿Y en qué consistía esta atracción? Pues eran unos vehículos para 4 personas, 2 delante y 2 detrás. Se movían a través de unos railes y había que matar alienígenas con unas pistolas láser. Un pequeño juego de puntería bastante entretenido. No recuerdo cuál fue el resultado, pero fue divertido.

Cambiamos de zona y entramos en San Francisco/Amity, donde encontramos una de las mejores atracciones del parque temático: Tiburón. Nos subieron en una barca muy grande y nos dieron un paseo por un pequeño pueblo marítimo en cuyas aguas se escondía el gran tiburón blanco. La verdad es que al principio todo parecía tranquilo, apenas le vimos un par de veces y siempre de lejos, con su enorme aleta dorsal apareciendo sobre el agua. Sin embargo, luego nos atacó en varias ocasiones hasta que… jejeje. Bueno, el final es mejor no contarlo, pero fue muy entretenido. Una vez terminamos nuestra aventura tuvimos el problema, una vez más, de la dichosa lluvia.

Dejamos atrás la zona de San Francisco/Amity y nos metimos en la otra gran atracción, desde mi punto de vista, de Universal Studios: Revenge of the Mummy. Se trata de una montaña rusa en el interior de un edificio pero no es el clásico concepto de montaña rusa, donde no sabemos dónde está el suelo y dónde el cielo. Íbamos hacia delante, íbamos hacia atrás, a veces muy deprisa, otras veces menos deprisa. De repente parábamos delante de una pantalla gigante donde la momia se enfadaba con nosotros. Había fuego por aquí, fuego por allá. Nada recomendable para quien sufra del corazón.

Cuando salimos, nos dirigimos a una de las últimas atracciones del parque, y no por ello menos espectacular: Twister. En su interior recrearon los efectos que tiene un tornado, con unos efectos especiales muy buenos. Es algo que se puede apreciar en el vídeo del enlace pero que conviene vivirlo en directo.

Ya solo nos quedaban dos cosas más por ver antes de terminar nuestra visita a Universal Studios. La primera que vimos fue Jimmy Neutron’s Nicktoon Blast. Una atracción igual a The Simpsons ride pero cambiando una película de los Simpsons por una de Jimmy Neutron. Y la segunda fue Shrek 4D, algo totalmente novedoso para nosotros. Cabe recordar que el boom de las películas en 3D tuvo lugar a finales de 2009 con el estreno de Avatar. Nosotros estuvimos en Florida en mayo de 2009.

La tecnología en 3D que yo había visto hasta la fecha consistía en las famosas gafas con lentes de plástico barato, una roja y otra azul, nada que ver con la tecnología actual. Así que esa película de 10 minutos de Shrek fue algo nuevo para nosotros, y muy bien logrado. Pero, ¿y la cuarta dimensión? Eso sí que fue gracioso, porque los asientos vibraban, soplaba el aire desde los asientos de delante si la película lo requería e incluso el agua nos salpicaba.

Ya empezaba a anochecer y eso que estábamos en mayo. Evidentemente era tarde pero había sido un día fantástico. Y además, de camino al hotel paramos en una tienda donde vendían un montón de recuerdos y a muy buen precio. Aprovechamos para dejar ese tema cerrado.

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