Día 6. Los cayos de Florida.

Día 6. Los cayos de Florida.Día 6. Los cayos de Florida. El sexto día del viaje, que iba a ser el último completo que íbamos a estar en Florida, lo dedicamos a ver los cayos. Habíamos elegido Boca Ratón para pasar la noche porque un lugar a medio camino entre Orlando y los cayos. Teníamos claro que iba a ser un día de bastante coche para llegar hasta el extremo más occidental de estas pequeñas islas que hay al sur de Florida.

Así que comenzamos el día desayunando en el hotel y cogiendo fuerzas. Fuimos por la autopista hasta Miami y allí cogimos la autopista 1. Esa nos llevaría hasta los cayos altos, que empiezan por Cayo Largo. La idea era hacer los más de 200 kilómetros hasta Key West (Cayo Hueso) por la Overseas Highway. Luego ver ese cayo y desde allí comenzar la vuelta parando en algunos cayos y bañarnos en una buena playa. Y eso hicimos.

Reconozco que de haber tenido algún día más, los Cayos habrían sido el lugar ideal en el que emplear ese tiempo. No hay gran cosa que ver si uno espera hacer turismo activo, ver museos, edificios interesantes y demás. Pero sí es un lugar para disfrutar de la calma, la tranquilidad y el clima. Cayo Hueso, el cayo más occidental de todos, es posiblemente uno de los más poblados de todos.

Con algo más de 30.000 habitantes, es un pueblo lleno de calles estrechas donde se mezclan pequeñas casas con edificios comerciales y algunas playas, además de puertos deportivos. Nos habían dicho que desde allí se podía ver una de las mejores puestas de sol del mundo. Pero no teníamos tanto tiempo para estar allí, pues nuestro hotel estaba en Cayo Largo. Así que después de darnos una vuelta por allí, cogimos el coche y comenzamos a deshacer el camino.

Las principales actividades que uno puede llevar a cabo en los cayos son el submarinismo, el surf, el windsurf, avistamiento de mamíferos marinos e incluso la posibilidad de nadar con ellos, al menos con delfines. De ahí que la sugerencia, para quien pueda y quiera, sea pasar dos días o tres en esa maravillosa zona. Cayo Hueso se encuentra en un área conocida como Cayos Bajos. Está compuesto por varias islas de un gran valor ecológico y donde hay establecidos tres cotos protegidos que incluyen 800 hectáreas de bosques subtropicales formados por pinos y manglares entre otros. Por lo tanto, lo que más se podía ver era, sin lugar a dudas, manglares rodeando la carretera.

Así que fuimos avanzando con calma por la carretera y admirando el paisaje que nos rodeaba. Estaba lleno de mar de aguas tranquilas, manglares y casas situadas en aquel pequeño paraíso. El último cayo que hay en los Cayos Bajos, Cayo Bahía Honda, era el que marcaba el inicio del famoso Puente de las 7 millas. Es un larguísimo puente que permite salvar la distancia que hay entre el citado cayo y Cayo Knight. Es el primero de los Cayos Medios. También permite el tráfico marítimo entre los pilares que sostienen el puente.

Al poco tiempo de cruzarlo, llegamos a Cayo Vaca, uno de los más grandes que hay en la zona. Allí estaba nuestro próximo destino: Playa Sombrero. Así pues, llegamos a Marathon, el principal pueblo del cayo. Luego nos dirigimos al sur para llegar a la playa, con la intención de bañarnos y tomar el sol por primera vez desde que pisamos Miami. Algo increíble pero cierto porque el clima no había acompañado lo más mínimo.

No creo que se tratase de una playa idílica como las que se ven en las fotos, llena de palmeras, agua azul cristalina y con una barrera de coral a decenas de metros. Pero reconozco que nos gustó mucho por varios aspectos. En primer lugar, porque pudimos dejar el coche gratuitamente delante de la playa. Apenas tuvimos que caminar 20 metros para llegar a la playa, que estaba totalmente desierta. Si a eso le añadimos que había algo de sol, que el agua estaba muy tranquila y que además estaba calentita, creo que fue una sabia y afortunada elección por nuestra parte. Muy a nuestro pesar, después de permanecer un largo rato en esa playa, volvimos al coche. Aún nos quedaba camino por recorrer antes de llegar a nuestro destino.

Abandonamos los Cayos Medios y llegamos a los Cayos Altos. Allí están los mejores sitios para practicar el submarinismo de todo Florida. También vimos que había muchos lugares en los que se podía nadar con delfines. Fue una pena no haber tenido tiempo para hacerlo. Poco después estábamos ya en Cayo Largo, nuestra última para del día pues allí estaba nuestro hotel: Holiday Inn Key Largo.

Yo nunca había probado un Holiday Inn hasta que llegué por primera vez a Estados Unidos. Siempre que he ido allí he buscado como primera opción un hotel de esa cadena. Tal vez un poco más caro que el resto pero siempre sabiendo que me iba a encontrar con un hotel en muy buenas condiciones. Y esta vez también fue así, pues la habitación estaba fenomenal, muy cómoda y situada en un bajo. Tuvimos hasta tiempo de probar la piscina climatizada, una gozada después de un día tan largo. Más tarde salimos del hotel y fuimos a cenar, pues allí había muchos lugares donde comer algo. Cuando terminamos nos fuimos al hotel para pasar nuestra última noche en suelo americano.

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