Plaza Mayor de Madrid

Plaza Mayor de Madrid La Plaza Mayor de Madrid nace por la necesidad que tenía Madrid de crecer a raíz de su nombramiento como capital de España a mediados del siglo XVI. La conocida por aquel entonces como Plaza del Arrabal, por situarse extramuros, es la elegida por la Corona como punto de partida de esa expansión. Situada no lejos del Alcázar y con cierta actividad comercial y social, comenzó a reformarse en 1617 según el trazado de Juan Gómez de Mora.

La Plaza Mayor se concibe desde el principio como un gran espacio rectangular de grandes dimensiones. Con soportales porticados en los que se abrían los distintos comercios y varias plantas de viviendas sobre ellos. Así ha llegado hasta nosotros en cuanto a su estructura pero no en cuanto a su aspecto original. Diferentes incendios fueron variando el primitivo propósito. El primer siniestro tuvo lugar en 1672. Afectó a la Real Casa de la Panadería, que la reconstruyó Tomás Román. En 1790 otro incendio destruyó las alas oeste y sur, dando paso a las intervenciones de Juan de Villanueva. La plaza quedará reformada de manera definitiva en 1853. Así, del proyecto original nos quedaron los soportales abovedados en piedra de la planta baja.

La Plaza Mayor de Madrid es, junto con la Puerta del Sol, uno de los centros neurálgicos del Madrid más antiguo y castizo. Hay gente caminando por su suelo adoquinado durante todo el año. Aunque es especialmente llamativo en el período navideño. Entonces se monta un mercadillo lleno de puestos en los que se pueden comprar todo tipo de artilugios relacionados con esos días festivos. También se frecuentan las terrazas, especialmente durante los meses más cálidos; así como las tiendas de recuerdos que están instaladas bajo los soportales. En su entorno se conservan algunos de los comercios más característicos y antiguos de Madrid; así como los mesones más conocidos de la ciudad, los que se encuentra en la Cava Baja de San Miguel.

Cómo llegar

No se admiten más comentarios