Día 1. Llegada a Atenas.

Día 1. Llegada a Atenas.Día 1. Llegada a Atenas. La primera vez que fui a Grecia fue en 2008, concretamente el 4 de junio, miércoles. Por algo menos de 200 euros compré el billete de avión entre Madrid y Atenas, volando con la compañía Iberia. El trayecto duraba algo más de 3 horas y media y se hizo bastante llevadero.

¿Por qué Grecia? Es obvio que es un país que atrae a mucha gente por su cultura y por los monumentos que tiene. Quizás se pusiera de moda con la película de 300 y sus espartanos. Sin embargo, creo que su encanto viene de siempre, no se puede descubrir ahora la Acrópolis, por ejemplo. El caso es que conocí a una chica por internet que vivía en Atenas, de nombre Dora. Ella estaba interesada en aprender español. Después de unos meses chateando por internet, estuvimos hablando sobre la posibilidad de que yo fuera de viaje a Atenas y me pareció una idea perfecta. Así que no me lo pensé demasiado. Después de buscar unas buenas fechas para los dos, compré los billetes de avión.

Fue la primera vez que usé el check-in on line y creo que lo usaré siempre que pueda. Poder escoger el asiento antes de llegar al aeropuerto y tener la posibilidad de ir tranquilamente a la terminal con menos de una hora de antelación no tiene precio. A la ida pude escoger la fila 12, asiento D, un buen sitio para luego no perder mucho tiempo a la salida del avión. Al no llevar una maleta grande, uno se ahorra la espera en el aeropuerto para que salgan las maletas del avión. Directamente va a la salida, mientras que muchos viajeros tienen la necesidad de esperar unos minutos.

Así que llegué a Atenas el día 4 por la tarde, y en el aeropuerto Eleftherios Venizelos estaba mi amiga Dora esperándome. Como vino en coche a buscarme, pues así fuimos hasta cerca de su casa. Teníamos algo de tiempo para ir a ver el centro, ya que hacía buen tiempo. Dejamos el coche cerca de la estación de metro de Doukissis Plakentias, que pertenece a la línea 3, y fuimos en dirección al centro de la ciudad, parando en la estación de Syntagma.

Siendo ya por la tarde, lo que hicimos fue dar una vuelta por la zona. Vimos la Acrópolis de cerca (pero sin subir), tomamos algo en una de las cafeterías que había por allí (muy caras, por cierto) y tuvimos una primera toma de contacto con la ciudad. Cuando empezó a anochecer y a refrescar, decidimos ir de vuelta a la parada de metro para recoger el coche y mi maleta. Luego fuimos a su casa, a las afueras de Atenas. Cenamos un poco antes de ir a dormir, que al día siguiente empezaba el viaje de verdad.

Eleftherios Venizelos

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