Yo soy de esas personas a las que no les gusta salir mucho en la foto, prefiero quedarme al margen o detrás de la cámara, si es posible. Durante mis viajes he hecho fotos, sobre todo, de los monumentos que me han parecido más interesantes, asà como de momentos curiosos y anecdóticos. Con la evolución tecnológica que hemos tenido en los últimos años, especialmente con el cambio de las cámaras analógicas por las digitales, he tenido la oportunidad de hacer más y mejores fotos, sobre todo porque uno ve lo que está haciendo y no tiene miedo a dejarse el dinero en revelar unos carretes que pueden tener varias instantáneas inservibles. El primer viaje en el que pude usar una cámara de fotos de manera independiente fue en el viaje de fin de curso en el colegio, cuando tenÃa 16 años. Ya habÃa salido con mis padres de viaje a otros paÃses, como Marruecos o Francia, pero en aquella ocasión irÃa con mis compañeros de clase y yo usarÃa mi propia cámara. Hice muchas fotos, que todavÃa conservo y que ya me encargué de digitalizar en su momento, aunque yo solo me veo en una y casi es mejor que no me vea, el tiempo pasa para todos y de qué manera. Desde entonces hasta mi último viaje, en junio de 2009 a Grecia, ha llovido mucho.
La primera vez que usé una cámara de fotos digital fue cuando estuve en Londres, en 2003. No sé si los más viejos del lugar recordarán una promoción que sacó el periódico El Mundo a finales de 2002, que haciendo la clásica colección de cupones más un dinero, se podÃa disponer de una de las primeras cámaras digitales del mercado. No era ninguna maravilla, algo cara y unas lentes de dudosa calidad, pero era digital. Recuerdo que la tarjeta de memoria que me compré, y que ya pasó a mejor vida, era de 128 megas y me costó la friolera de 120 euros.Después de esa cámara llegó una Nikon de 4 megapÃxeles que mejoraba mucho la calidad de las fotos, lo cual no era demasiado complicado.
Ahora mismo cuento con una cámara digital de las que llaman en algunas partes “bridge”, pues no son compactas pero tampoco son reflex. Es la Fujifilm Finepix S8000 FD, de un solo objetivo pero con 18x de zoom óptico, más un zoom digital que no merece mucho la pena usar. Supera a las compactas en prestaciones y eso la hace muy atractiva, pero también las supera en tamaño y peso, que nadie piense que se puede guardar en un bolsillo. No obstante, yo estoy muy contento con ella y creo que las fotos que he hecho desde que la compré son de mejor calidad.
No os aburro más. Espero que os gusten las fotos de mis viajes.