Día 5. Tokio, Ginza y Roppongi.

Habíamos llegado al quinto día del viaje, y volvió el sol, el calor y la humedad, más aún después del paso del tifón. Ese día había vuelto a quedar con mi amigo en la estación de Ikebukuro para coger la línea yamanote y hacer parada, nuevamente, en Ueno.

068 - Mercadillo junto a Ueno.JPG Una vez allí, lo primero que fuimos a ver es un mercadillo que se encuentra pegado al puente que lleva las vías del tren de la línea verde y que, llegado un momento, se bifurca. Es el llamado mercado de Ameyoko. Para encontrarlo, lo que hicimos fue sencillo. Saliendo de la estación de tren, tenemos que coger Chuo Dori  y dirigirnos al paso que hay bajo las vías del tren. Justo al pasar el túnel, a nuestra izquierda, encontraremos el inicio del mercadillo de Ueno, que termina cuando se cruza con Kasuga Dori. Como en tantos otros mercadillos, aquí se puede encontrar casi de todo, aunque yo no compré nada y tan solo hice algunas fotos, me pareció un lugar curioso. Anduvimos hasta llegar al final del mismo y, ya en Kasuga Dori, giramos a la derecha y llegamos rápidamente a Chuo Dori.

Desde ahí, teníamos que llegar hasta la estación de tren de Tokio pero sin usar el tren. Hicimos una nueva caminata hasta Yasukuni Dori y desde ahí nos dirigimos hacia Sotobori Dori, una calle que desembocaba en el barrio de Tokio. Además de empezar a ver muchos edificios altos y acristalados, lo más sorprendente era la estación de tren, que fue construida tomando como ejemplo la estación de trenes que hay en Amsterdam.

071 - Estación de Tokyo.JPG072 - Vistas junto al Palacio Imperial.JPG073 - Vistas junto al Palacio Imperial.JPG074 - Cerca del Palacio Imperial.JPG075 - Tokyo.JPG076 - Alrededores del Palacio Imperial.JPG077 - Alrededores del Palacio Imperial.JPG

Justo delante de la estación ya se podían ver los jardines pertenecientes al Palacio Imperial de Japón, también llamado Kokyo. Es la residencia del emperador y de su familia y destaca por sus fosos, sus murallas de piedra y alguna garita blindada de policía. Como apenas teníamos tiempo, teniendo en cuenta todas las cosas que queríamos ver ese día y que todo lo íbamos a hacer andando, no entramos en el recinto.

081 - Kabuki de Tokyo.JPG De los exteriores del Palacio Imperial nos dirigimos hasta Uchibori Dori, y andando por esa calle llegamos hasta la zona próxima de Ginza, ya en la calle Harumi Dori. Cabe destacar un par de cosas que se pueden ver en la zona. La primera, es el edificio que tiene Sony en el cruce de Harumi Dori con Sotobori Dori, al cual se puede acceder de manera totalmente gratuita y donde se pueden ver (y probar y comprar) las últimas novedades de la compañía nipona. Los precios, nuevamente, no son excesivamente económicos, pero sí es seguro que se pueden comprar cosas que acaban de salir en Japón y que tardarán meses en llegar a las tiendas de Europa. La segunda, pero avanzando algo más por la citada Harumi Dori, es el Kabuki-za, un teatro fundado en 1899 aunque el edificio actual data de 1949. Los actores solo son varones y dista mucho del teatro que se pueda ver por aquí. Además, hay que pagar (y no poco) por entrar a ver una representación, que son por las tardes y por las noches.

Nuestro próximo destino era la Torre de Tokio. Para ir hasta allí andando, desde el Kabuki-za fuimos por Showa Dori hasta Daiichi-Keihin, y cogimos esa calle en dirección Onarimon, una estación de metro. Luego fuimos por Hibiya Dori hasta llegar al templo de Zojo-ji, situado en los jardines de Shiba Koen. Este templo data del siglo XIV aunque durante la Segunda Guerra Mundial perdió la mayor parte de sus edificios, que en su momento llegaron a superar el centenar.

A escasos metros de ahí, pudimos ir hasta la Torre de Tokio y verla desde abajo, pues sus 333 metros de altura ofrecen muchas cosas, incluso un mirador, pero en este caso hay que pagar y ya habíamos tenido buenas vistas desde el Ayuntamiento. Desde ahí fuimos por la Gaien Higashi Dori hasta llegar a Roppongi Hills, donde se encuentra la torre  Mori, un imponente edificio de 238 metros de altura y 54 plantas. Esta zona, que fue un gran desarrollo urbanístico, cuenta con muchas atracciones, especialmente el centro comercial que hay en la parte baja de la torre, donde podemos ver tiendas, salas de cine y un museo.

Y desde allí, ya para volver de nuevo al hostal, fuimos andando hasta Shibuya para coger el tren hasta Ikebukuro.

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