Cementerio judío en Praga
El antiguo cementerio judío de la ciudad de Praga fue fundado en el año 1478 y ampliado ligeramente a lo largo de los años, aunque aún sigue reflejando el carácter que tenía en la Edad Media. Durante más de 300 años, fue el único lugar donde se permitía enterrar a los judíos de la ciudad.
Debido a la falta de espacio, los cuerpos debían ser enterrados unos encima de otros, llegando incluso a apilar hasta 12 cuerpos. En la actualidad, se pueden contar más de 12.000 lápidas y se estima que hay enterradas unas 100.000 personas. La tumba más antigua es la del escritor Rabbi Avigdor Kara, de 1439, y el último entierro que tuvo lugar en este cementerio fue el de Moses Beck en 1787.
Alrededor del cementerio podemos encontrar la sinagoga Pinkas, la segunda más antigua de Praga, así como la sinagoga Klausen y el museo de Artes Decorativas, además de una sala de ceremonias de estilo neorrománico y algún otro edificio sin importancia.
