Viajes – Europa – Francia – París – David

Día 1. Montmartre y la Bastilla.

Lunes, noviembre 22nd, 2010

Este viaje a París lo hice en junio de 2006 y duró 3 días, un fin de semana desde el viernes que llegamos hasta el domingo que nos fuimos. La verdad es que no es tiempo suficiente para ver con detalle una ciudad con tantos monumentos y tantos museos como la capital francesa, pero teniendo en cuenta la época del año que era y lo largos que son los días, es posible ver más cosas que yendo en invierno.

Nuestro vuelo de Air Europa salió desde Madrid con destino a Orly, aeropuerto situado al sur de París, antes de la hora de la comida. Llegamos al aeropuerto de Orly-Sud y lo primero que hicimos fue dirigirnos al transporte que une dicho edificio con la red de transporte de la ciudad francesa, un tren que funciona sin piloto y que lleva a los usuarios hasta la estación de Antony (línea B del RER, color azul claro). En aquella época pagamos 8 euros por llegar hasta el centro de la ciudad, bastante dinero para mi gusto y algo que deja bien claro que el transporte público en mi ciudad, Madrid, es relativamente barato pues hay autobuses que conectan con zonas céntricas por un euro y el metro permite llegar a cualquier punto de la capital por poco más de un euro. En cualquier caso, nuestro destino era la Rue Frochot donde estaba nuestro hotel, el Atlanta Frochot, que no era un hotel de lujo pero que nos pareció bien de precio y suficiente para dormir, además de estar bien comunicado, no buscábamos más lujos. Sin embargo, nuestro primer error de cálculo fue parar en la Gare du Nord y andar con las maletas unos 15 minutos hasta la calle del hotel cuando teníamos otras combinaciones menos cansinas.

Una vez en el hotel, descubrimos para nuestro agrado que el señor que estaba en la recepción hablaba español, así que nos dio las llaves, nos dijo que teníamos desayuno incluido (no contábamos con ello) y subimos a la habitación para dejar las maletas y empezar nuestra visita por la ciudad. Lo primero que hicimos fue comer, porque ya habían pasado las 3 de la tarde y teníamos el estómago vacío. Una vez superado ese trámite, y estando situados en una zona tan privilegiada de París, lo primero que hicimos fue dirigirnos a ver el Moulin Rouge.

004 - Le Moulin Rouge.JPGAunque sabíamos que el famoso cabaret se encontraba a escasos 10 minutos andando de nuestro hotel, no sabíamos que el barrio en el que íbamos a alojarnos aquellas dos noches era conocido como el barrio rojo de París, lleno de locales dedicados al mundo del sexo (espectacular Sexodrome, local de varias plantas dedicado a la venta de artículos sexuales). Lo llamativo del lugar era, no obstante, la convivencia pacífica entre vecinos, turistas, curiosos, compradores y tabernas y restaurantes. Me llamó mucho la atención la primera noche cuando vimos que entre 2 locales dedicados al sexo podía haber una taberna llena de gente charlando y disfrutando de la noche parisina, siendo algo totalmente natural. Una vez hubimos hecho algunas fotografías del exterior del Moulin Rouge, empezamos a adentrarnos en el bohemio barrio de Montmarte. Para ello, lo que hicimos fue subir (porque hay que subir) por la Rue Lepic hasta el cruce con la Rue Norvins, donde se encuentra el restaurante Le Consulat, y seguir nuestro camino hacia la basílica del Sacré Coeur.

011 - Sacre Coeur.JPGLo primero que uno debe hacer cuando llega a este templo es deleitarse con su arquitectura y su color blanquecino, contrastado con las estatuas de bronce situadas sobre el pórtico de entrada. Y lo segundo que uno debe hacer es dar la espalda a la basílica y deleitarse con las vistas que hay de París. Aunque debo aclarar que, seguramente, las mejores vistas se obtengan desde la cúpula de la basílica, a la cual se puede subir previo pago de la entrada, algo que averiguamos al regresar a Madrid. Aún así, desde la escalinata de acceso se pueden ver muy bien gran parte de la capital francesa, por lo que recomiendo llegar hasta la basílica. Una vez terminamos, comenzamos el descenso a pie por el pequeño parque que hay entre el templo y la Rue Tardieu. Este recorrido también se puede hacer en funicular, tanto para descender como para ascender, pero cuesta 1.70 euros el billete sencillo (tarifa aplicable desde el 1 de julio de 2010), como se puede ver en la web de transportes de París.

016 - La Bastille.JPGComo nuestro siguiente destino era la plaza de la Bastilla, cogimos el metro en Anvers, que era la estación que nos quedaba más cerca desde Montmartre, y fuimos hasta la estación de Bastille. La verdad es que allí no había gran cosa que ver, además de la Columna de Julio que preside la plaza y la Ópera de la Bastilla. Sin embargo, en esa zona habíamos quedado con una amiga y nos vendría bien para dar una pequeña vuelta por los alrededores. Fuimos caminando en primer lugar hasta la Isla de San Luis, la atravesamos entera y llegamos hasta la Isla de la Cité, en la cual se encuentran algunos de los monumentos más importantes de París, como la catedral de Notre Dame. Continuamos caminando por la isla y cruzamos por el Puente de Saint Michel para llegar a la plaza que lleva ese mismo nombre. Como ya empezaba a anochecer y a hacerse tarde, decidimos cenar por la zona. Más tarde, ella se fue a su casa y nosotros volvimos hasta Pigalle. 027 - Le Moulin Rouge.JPGAntes de ir al hotel para dormir, aprovechamos para darnos una vuelta por el Boulevard de Clichy, donde se encuentra el Moulin Rouge y donde se pueden ver los locales dedicados al sexo pero con toda la iluminación nocturna que hace que la zona sea aún más espectacular, especialmente el molino de color rojo, que iluminado gana mucho más que de día. E insisto, volviendo a pie al hotel pudimos ver tabernas irlandesas con sus enormes terrazas atestadas de gente y al lado podía haber un sex-shop, todo con naturalidad.

Nuestro primer día en París había terminado, todavía nos quedaba el sábado completo y parte del domingo para ver el máximo de lugares posibles.

Día 2. París monumental.

Martes, noviembre 23rd, 2010

El segundo día en París iba a ser mortal de necesidad, y es que habíamos pensado ver muchas cosas y hacerlo caminando, sin usar el transporte público. Debo confesar que casi lo conseguimos, pero llegado cierto punto no nos quedó más remedio que desplazarnos en metro. Así pues, después de desayunar en el hotel, nos dispusimos a comenzar nuestra larga caminata por las calles parisinas. 029 - LEl primer objetivo de la ruta era llegar hasta el Museo del Louvre, aunque sabíamos que entre Pigalle y el museo había varias cosas interesantes que ver. Lo primero con lo que nos encontramos, aunque con un poco de fortuna, fue la Trinite d’Estienne d’Orves, una parroquia de impresionante aspecto situada a escasos 10 minutos andando de nuestro hotel. Un poco más hacia el sur encontramos uno de nuestros primeros objetivos: la Ópera de París. Aunque no íbamos a presenciar ninguna representación y tampoco íbamos a hacer el tour interno, queríamos ver uno de los edificios más espléndidos que pueblan la capital de Francia. Dimos una vuelta a la manzana donde se encontraba el edificio y nos dirigimos a nuestro siguiente destino, en este caso la Iglesia de San Agustín. 034 - St. Augustin.JPGLa verdad es que puse algo de empeño en ir porque la anterior vez que estuve en París, en diciembre de 1999, recuerdo haber visto este templo desde cierta distancia y me quedé con ganas de ir, pero yendo toda la familia no podía ser yo quien eligiera los destinos. Esta vez, sin embargo, no me quedé con las ganas. Además tuvimos la oportunidad de entrar para verla por dentro, y me pareció un lugar fascinante, algo que se puede apreciar en la foto. Yo aconsejo a la gente que vaya a París que se detenga, si puede, unos minutos en esta Iglesia para poder verla tanto por fuera como por dentro. 037 - La Madeleine.JPGDesde ahí bajamos por el Boulverad Malesherbes hasta nuestro siguiente destino: la Iglesia de la Madeleine. Reconozco que las veces que he pasado por delante de este edificio, incluyendo la última, en el viaje de 2006, nunca habría imaginado que se trataba de una iglesia, de un templo católico dedicado al culto desde hace más de un siglo. Su apariencia, similar a la de los antiguos templos griegos, como el Partenón de Atenas, hace pensar que nos encontremos ante un edificio del Estado o de alguna administración, tal vez un museo, pero nunca una iglesia. Sea como fuere, desde allí nos dirigimos andando hacia la Place Vendome, uno de los lugares más lujosos de París. Accedimos a la misma desde la Rue de la Paix y continuamos por sus soportales hasta llegar a la Rue de Rivoli. Giramos a la izquierda y fuimos en dirección este hasta llegar a la Rue de Richelieu, momento en el que cruzamos a la otra acera y nos acercamos al Museo del Louvre, en el cual no llegamos a entrar por la evidente falta de tiempo (harían falta varios días para poder ver todo lo que hay en sus salas), pero sí pudimos hacer alguna foto de la entrada principal con las famosas pirámides de cristal. Así que nos dimos media vuelta, pasamos por el Jardín de las Tullerías y nos empezamos a preparar para la gran caminata hasta La Defensa. 048 - Place de la Concorde.JPGEl primer sitio que nos encontramos fue la Plaza de la Concordia, un amplio punto situado en el centro de París en el que cabe destacar, además de su tamaño y los edificios importantes que hay cerca, el obelisco de granito procedente de Tebas, con más de 3.300 años de antigüedad. Una vez la cruzamos, comenzó nuestro recorrido por la célebre avenida de los Campos Elíseos, famosa entre otras cosas porque el Tour de Francia termina todos los años haciendo un recorrido por sus adoquines y asfalto. Es una avenida relativamente corta pues llega hasta la Plaza Charles de Gaulle, pero su fama es mundial. Al comenzar el recorrido por la avenida, a la derecha dejamos el parque de los Campos Elíseos, mientras que a nuestra izquierda pasábamos junto al Pequeño Palacio (Petit Palais) y el Gran Palacio de París (Grand Palais). Continuamos avanzando por la acera hasta que llegamos a la famosa plaza Charles de Gaulle, en cuyo centro se encuentra el famoso Arco del Triunfo.053 - El arco del triunfo.JPG Como apenas íbamos a tener tiempo para muchas cosas más y teníamos claro que íbamos a subir al último nivel de la Torre Eiffel, decidimos no subir a la azotea del Arco a pesar de las magníficas vistas que hay desde allí arriba. Así que seguimos nuestro camino, cruzamos la plaza a través de un paso subterráneo y llegamos a la Avenida del Gran Ejército (Avenue de la Grande Armée). Continuamos andando durante bastante tiempo hasta que cruzamos por encima del Río Sena y llegamos hasta un punto llamado Explanada de la Defensa, la antesala del centro financiero de París. A partir de ahí avanzamos por una zona exclusiva para peatones, pues los coches circulan por un túnel, y mientras íbamos dejando rascacielos a izquierda y derecha, 058 - La Defense.JPGvimos al fondo el Arco de la Defensa (Grande Arche), una construcción moderna que finaliza el llamado eje Louvre-Arco del Triunfo. El ambiente en esa zona era escaso porque estábamos en una zona de oficinas y era sábado, así que apenas había nadie trabajando y nosotros éramos de los pocos turistas por la zona. Pudimos haber subido a su azotea para tener otro punto de vista de París, pero nuevamente la falta de tiempo y las escasas ganas de gastar más dinero en cosas así cuando aún nos esperaba la Torre Eiffel nos hicieron olvidar la opción. También teníamos la intención de ir andando hasta la Torre Eiffel, pero empezábamos a estar cansados y habíamos necesitado demasiado tiempo para llegar de un arco a otro, así que no lo pensamos mucho y nos metimos en la boca de metro de La Defensa, línea 1 de metro (amarilla) hasta Charles de Gaulle, y ahí cambiamos a la línea 6 (verde claro) para llegar hasta la parada de Trocadéro.

066 - Tour Eiffel.JPGSalimos en la plaza de Trocadéro que está situada en la conocida como la colina Chaillot, donde podemos encontrar el palacio que lleva el mismo nombre y que tiene unas magníficas vistas a la Torre Eiffel. Atravesamos el espacio que hay entre las dos alas del palacio y llegamos a los jardines de Trocadéro, donde estaba teniendo lugar una feria organizada por la comunidad autónoma de Andalucía. Echamos un pequeño vistazo y nos dirigimos al Puente de Iéna para cruzar el Sena y subir a lo más alto de la Torre Eiffel. Y ahí vivimos una cosa curiosa. Estábamos esperando en la cola y teníamos por delante, más o menos, una hora y media de espera. Nosotros, siendo dos personas, accedíamos por la cola de entradas individuales, porque hay una entrada para acceder en grupo (mínimo de 20 personas) pero que en ese momento estaba totalmente vacía. ¿Qué sucedió entonces? Apareció por allí un señor español gritando “¡Españoles! 074 - Vistas desde la Tour Eiffel.JPG¡Busco gente española o que hable español para formar un grupo y poder subir ya!”. Pues en poco menos de 5 minutos nos habíamos reunido allí gente de todas partes de España y de otros países hispanohablantes para formar un grupo de más de 20 personas, nos dirigimos a la entrada para grupos y subimos inmediatamente al último nivel de la Torre Eiffel. Yo subía ahí por segunda vez en mi vida, pero siendo verano todo se ve mucho mejor. A 274 metros de altitud uno puede ver tantas cosas que lo mejor es decir a la gente que vea las fotos y que, el día que visite París, no dude en subir arriba del todo. Después de 10-15 minutos, bajamos de nuevo y volvimos a los jardines de Trocadéro para hacer algo que estaba haciendo mucha gente, y es que necesitábamos refrescar un poco los pies.

086 - Des Invalides.JPGFuimos nuevamente hacia la Torre Eiffel pero esta vez ya pasamos de largo y anduvimos por el parque del Campo de Marte en dirección a la Avenue de Tourville, pues allí se encontraba el Hotel des Invalides (los Inválidos), donde yace el cuerpo de Napoleón Bonaparte en un espectacular sarcófago. En aquella ocasión no entramos para verlo, pero yo sí que tuve la oportunidad de entrar en 1999 y me pareció increíble por sus dimensiones, así como por el lugar en el que se halla. Volviendo a nuestro viaje, continuamos andando hasta llegar a la explanada de los Inválidos, que da al río Sena y al precioso puente de Alejandro III. No lo atravesamos, sino que giramos a la derecha bordeando el río y pronto encontramos el edificio donde se ubica la Asamblea Nacional. Continuamos caminando mientras a la izquierda dejábamos el Museo del Louvre, llegamos hasta el Pont Neuf y lo cruzamos para entrar en la Isla de la Cité. Después de 5 minutos andando, llegamos hasta la Rue de la Cité y empezamos a ver la catedral de Notre Dame de París. 096 - Notre Dame.JPGEl día anterior ya la habíamos podido ver un poco por fuera, pero no habíamos tenido tiempo para entrar y verla por dentro. Ese día entramos por una de las 3 puertas principales que dan acceso al interior del templo y observamos una de las catedrales góticas más bonitas que hay en Europa. Si por fuera resulta un edificio espectacular por su armonía y su simetría, por dentro es igual de increíble. Sus rosetones, sus pilares, sus arcos ojivales, incluso la luz que entra desde las vidrieras… Para quienes tengan tiempo y dinero, creo que es aconsejable subir a la parte superior a través de las torres y también el tesoro de la catedral. Yo lo tengo como algo pendiente para futuras visitas a París.

Ahí concluyó nuestro segundo y maratoniano día visitando la capital francesa. Esa noche habíamos quedado con nuestra amiga para ir a una tranquila fiesta en casa de unos amigos suyos y estábamos tan reventados que fuimos al hotel para ducharnos y arreglarnos un poco.

Día 3. La Santa Capilla de París.

Martes, noviembre 23rd, 2010

104 - Sainte-Chapelle.JPGEl tercer y último día en París, antes de ir al aeropuerto para volver a Madrid, lo dedicamos a ver un lugar que no había tenido oportunidad de ver en las anteriores visitas a la ciudad. La Santa Capilla (o Sainte Chapelle, en francés) es una obra maestra del gótico que se conserva de manera increíble a pesar de algunos incendios que afectaron principalmente a su aguja. Está situada en la Isla de la Cité junto al Palacio de Justicia y el acceso no es gratuito, pero para los amantes del arte en general es un pequeño precio. Accedimos por la puerta principal a la capilla inferior, el nivel más bajo de los dos que tiene el edificio, y me llamó mucho la atención el gusto con el que estaba decorado todo, tanto las columnas como los techos abovedados, con mucho rojo, azul y oro. Sin embargo, cuando subimos al segundo nivel, pudimos ver el motivo por el que este lugar es tan impresionante. Las 15 vidrieras que había en las paredes, así como el rosetón que había sobre la entrada principal, daban a la sala un aire mágico que casi nos transportaba a la época en la que el edificio fue construido, 7 siglos antes. Después de dar una vuelta por la estancia, nos dirigimos a la salida y pasamos delante del Palacio de Justicia, en cuya fachada se pueden leer las siguientes palabras en francés: “Liberté, Égalité, Fraternité”. Es decir, libertad, igualdad y fraternidad, lema nacional de Francia que tiene su origen en las consignas de la Revolución Francesa.

A pesar de que nos habría gustado ver alguna cosa más, nuestro vuelo salía pronto hacia Madrid desde el aeropuerto de Orly, así que recogimos nuestras maletas y nos dirigimos andando hasta la cercana estación de St. Michel de Notre Dame, donde cogeríamos el tren que nos llevaría hasta Antony y desde ahí hasta nuestra terminal en el aeropuerto de Orly.