Viajes – Europa – Inglaterra – Londres – David

Día 1. Soho y Westminster.

Viernes, noviembre 26th, 2010

El primer viaje que hice al extranjero con un amigo, sin mi familia, tuvo como destino Londres, una ciudad enorme donde el idioma hablado es el inglés y donde las distancias entre lugares son gigantescas. Quizás no fuese el mejor destino para un joven principiante como yo, pero siempre guardaré un recuerdo especial de aquel breve fin de semana de marzo de 2003. Fui con un amigo para visitar a otro amigo que en esa época estaba trabajando en Londres y nos podía ofrecer un espacio en el salón de su casa compartida. Lo primero que hicimos fue ver el tema de los billetes de avión. Estuvimos en una agencia de viajes del centro de Madrid y vimos que había una oferta interesante para volar con British Midlands (actual BMI) por unos 60 euros. La idea era ir un viernes, aprovechar lo máximo de la tarde, el sábado entero y salir el domingo bien pronto. Así que, aunque no fuéramos a pasar mucho tiempo en la ciudad, no podíamos desaprovechar una oportunidad así.

Salimos el viernes del aeropuerto de Madrid-Barajas con destino a Londres-Gatwick. Llegamos allí antes de las 5 de la tarde, lo cual da una idea del poco tiempo que íbamos a tener para ver algo ese día. Además, estando en pleno mes de marzo, pues la noche se nos echaba encima bastante pronto. Fuimos en tren desde la estación del aeropuerto de Gatwick (está situado a las afueras de Londres) hasta la estación de Paddington y allí cogimos la línea marrón (Bakerloo) hasta la cercana estación de Edgware Road. Desde allí caminamos unos 5 minutos en dirección a Church Street y llegamos a casa de nuestro amigo, que en esos momentos estaba trabajando y no pudimos verle, pero había alguien que nos abrió para que pudiéramos dejar nuestras pequeñas maletas. Así que, sin perder tiempo, cogimos nuestras cámaras digitales y salimos a la calle.

05 - Picadilly Circus.jpgLo primero que tengo que decir es que no hacía mucho frío. No estaba el tiempo como para ir en camiseta pero tampoco hacía falta abrigarse hasta las orejas. Eso sí, estaba nublado, algo típico allí. Fuimos andando por Edgware Road en dirección a Hyde Park, que es donde la calle empieza, y ahí giramos a la izquierda y fuimos por Oxford Street hasta llegar al cruce con Regent Street. Giramos a la derecha y nos encaminamos hacia uno de nuestros primeros destinos: Piccadilly Circus. A pesar de no ser una plaza excesivamente grande, sí es muy llamativa tanto por los carteles luminosos que inundan algunos de los edificios que dan forma al lugar como por la famosa estatua de Eros situada en el centro. Como ya empezaba a oscurecer y apenas habían pasado las 6 de la tarde, seguimos nuestro camino por Regent Street en dirección a la zona de Westminster. Lo primero que vimos en el camino que nos llevó a este céntrico barrio londinense fue la Plaza de Waterloo, donde se encuentra la Columna del duque de York. Un poco más adelante, llegamos hasta uno de los accesos que hay a St. James Park, uno de los parques más famosos que hay en Londres. A nuestra izquierda quedaba el Arco del Almirantazgo y continuando por Horse Guards Road pudimos ver el imponente edificio en el que se encuentra el Museo de la Casa de la Caballería. Justo antes de llegar a Great George Street, pudimos ver por fuera el museo de Cabinet War Rooms, dentro del cual uno puede hacerse una clara idea de cómo era la vida en los búnkeres durante la guerra.

16 - El Big Ben.JPGEn definitiva, todo eso quería decir que ya habíamos llegado a Westminster. Y uno no puede permitirse el lujo de estar en ese barrio y no ver la abadía, aunque sea por fuera. Llegamos tarde y no pudimos verla por dentro, y la verdad es que por fuera apenas se podían ver las sombras, pero no podíamos hacer otra cosa. Lo que sí estaba mejor iluminado era el cercano Big Ben, el famoso reloj de Londres y que se encuentra adyacente al Parlamento. A partir de aquí, y para nuestra desgracia, todas las fotos que hicimos eran manchas negras, motivo por el cual no pondré más fotos de este primer día. Y es que nuestro recorrido no había terminado aquí, porque dimos una vuelta al Parlamento y llegamos hasta el Lambeth Bridge, un poquito más al sur, y cruzamos sobre el río Támesis para ver el conjunto del Palacio de Westminster y el Big Ben desde la otra orilla. Continuamos hasta Westminster Bridge, cruzamos el puente y comenzamos nuestro camino de regreso, aunque esta vez pasamos por Trafalgar Square en vez de por la Plaza de Waterloo. Y como buenos turistas, llegamos hasta la casa de nuestro amigo a pie. Nos esperaba una difícil noche en el salón de su casa, pues dormir con personas que roncan no es nada bueno.

Día 2. Camden Town y el Támesis.

Viernes, noviembre 26th, 2010

El segundo día en Londres, después de no haber podido dormir prácticamente nada porque uno de los invitados que había en el salón roncaba más que un oso pardo, lo dedicamos a caminar y ver todo lo posible.

20 - Camden Town.JPGAunque posteriormente me pareció una locura, nos fuimos andando desde Edgware Road hasta Camden Town andando, cuando lo lógico habría sido hacer ese recorrido en metro. De todas formas, siempre he pensado que una ciudad se ve mejor en la superficie que no bajo ella. Así que fuimos por Marylebone Road, pasamos por el Madame Tussauds y continuamos hasta llegar a Hampstead Road. Giramos a la izquierda y llegamos hasta Camden High Street. Continuamos un poco más por esa calle hasta llegar a la parada de metro de Camden Town y a partir de ahí empezó el espectáculo. La verdad es que no pensé que un lugar así pudiera existir en ninguna parte del mundo. Una gran cantidad de gente de todos los tipos y colores poblaban aquella calle llena de casas bajas, de no más de 2 plantas de altura y con tiendas de lo más variopinto en sus bajos. ¿Qué se puede comprar? Prácticamente cualquier cosa, pero especialmente ropa, calzado y complementos. Eso sí, hay cosas góticas, hippies, esotéricas, disfraces para fiestas y un largo etcétera. Yo no me sentí tentado de comprar nada, pero es un lugar muy curioso que merece la pena visitar. Avanzamos hasta llegar a un puente sobre el que pasaban unas vías de tren, y ahí giramos a la izquierda porque seguía habiendo más tiendas. Por allí había un canal como si de Venecia o Amsterdam se tratase, con algunas embarcaciones amarradas, más tiendas y algunas terrazas donde poder tomar algo.

28 - Trafalgar Square.JPGUna vez terminamos, comenzamos a deshacer el camino que habíamos hecho para ir hasta el Támesis. Bajamos por Hampstead Road y continuamos por Tottenham Road. A nuestra derecha, a no mucha distancia, pudimos ver la Torre de British Telecom. Como no se podía subir, pasamos de largo y continuamos nuestro camino hasta llegar a Charing Cross Road y terminar apareciendo, por fin, en Trafalgar Square. Como se puede apreciar en la foto, estaban haciendo unas obras de remodelación en la plaza y no se podía caminar libremente, pero tampoco teníamos mucho tiempo para dedicarle a este lugar tan emblemático de Londres, así que fuimos por Northumberland Avenue hasta llegar a la orilla norte del río Támesis y ver, ya de día, el London Eye, la espectacular noria montada sobre las aguas del río para conmemorar la llegada del nuevo milenio. Giramos a la izquierda y comenzamos a bordear el río por Victoria Embankment. Apenas 5 minutos después de haber comenzado nuestra marcha cerca del río, nos encontramos con uno de los muchos vestigios egipcios que se pueden ver en la capital inglesa: la Agueja de Cleopatra. 32 - Rio Tamesis.JPGLa verdad es que sorprende encontrar un obelisco egipcio de tanta antigüedad en un sitio tan poco destacado, porque realmente lo encontramos de casualidad, pero es el sitio elegido. En París, cabe recordar que tienen otro obelisco egipcio situado en plena Plaza de la Concordia. En cualquier caso, proseguimos nuestra marcha junto al río Támesis, aprendiendo, yo al menos, que en caso de largas caminatas es mejor un calzado cómodo y flexible que no uno duro (error que no he vuelto a cometer). Tras algo más de una hora caminando, llegamos hasta el Puente de la Torre de Londres, el famoso puente que cruza sobre el Támesis. Pudimos hacer unas cuantas fotos antes de emprender el camino de regreso a casa, pues habíamos pasado la mayor parte del tiempo andando y estábamos cansados. Fuimos andando hasta la estación de metro de London Bridge, en la otra orilla del Támesis por la que habíamos llegado. Cogimos la línea negra (Northern) y luego la línea roja (Central) hasta la parada de Holborn. A pesar de que nuestros pies empezaban a echar humo, queríamos ver si tendríamos tiempo de entrar un rato en el British Museum, pero ya era tarde porque cerraban a las 17:30 y habíamos llegado 1 hora tarde. Y como ya no queríamos seguir andando, cogimos un autobús cerca del museo que nos llevara hasta Edgware Road.

Curiosamente, a pesar de tener los pies destrozados, a pesar de haber dormido poco o nada la noche anterior y a pesar de tener que coger un vuelo a las 9 de la mañana del día siguiente, nos arreglamos un poco y decidimos salir con nuestro amigo y parte de los conocidos que tenía en Londres. Apuramos nuestras horas hasta las 3 de la madrugada, momento en el que emprendimos el camino de vuelta, nuevamente, a Edgware Road para coger nuestras maletas y, por suerte para nosotros, andar 5 minutos hasta la para de autobús y coger el bus que nos llevaría hasta el aeropuerto de Gatwick. Una noche sin dormir, una de las pocas veces en mi vida, y fue en Londres.