
Las dos horas se pasaron razonablemente deprisa. Es un recorrido bastante cómodo que se hace en gran parte por autopista. Además, había poca gente dentro del autobús, así que mucho mejor. La intención era estar un máximo de 7 horas, pero no calculé adecuadamente. Reconozco que en 3-4 horas se ve de sobra. Todo ello salvo que queramos entrar en diferentes museos, que no era mi caso.
De Chicago a Milwaukee
El autobús paró en la moderna Milwaukee Intermodal Station. Allí no solo llega Greyhound sino otras compañías. La misma estación es la que iba a ofrecerme la salida de Milwaukee para Chicago. La gran ventaja es que su ubicación es bastante buena. Se encuentra a unos 5 minutos del principal atractivo de la ciudad. Los amantes de las motos pueden disfrutar del Harley-Davidson Museum. Pero tampoco está lejos del centro de la ciudad.
Así pues, salí de la estación en un día algo oscuro y me dirigí al puente de la calle 6. Aunque la zona no tenía buen aspecto, tampoco me sentí en peligro en ningún momento. Además, no llevaba yo un aspecto muy deseable. En un viaje de 4 meses no hay tiempo para llevar ropa buena y cosas de lujo.
Crucé el paso elevado sobre el río Menomonee y me dirigí al primer punto de la visita. Era el famoso Harley-Davidson Museum.
